Hilos

Published on Enero 2nd, 2013 | by Visto en Forocoches

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En el mercado de la CARNE las chicas no pagan.

*Opinión de un forero, no la de Visto en Forocoches, fuente original abajo en Ir al Hilo.

A las discotecas van las mujeres y, como consecuencia de eso, los salidos, los babosos… y los tíos legales que no deberían estar allí. De las mujeres no digo nada. Obviamente, condeno el fenómeno de las drogas y las guarrillas/ comebolsas/ divas intocables/ “mírame, invítame, hazme la pelota pero no me toques”, pero creo que hasta cierto punto la mentalidad de la tía legal que va de discotecas es algo así como:

Yo aparezco por aquí, hay actividad, hay movimiento, hay ruido, pasan cosas, todos me sonríen, todos me miran, se vuelven tímidos y acojonaos en mi presencia, intentan impresionarme, tengo 100 oportunidades interesantes, me siento intocable y confiada, me invitan a cubatas gratis, soy la reina del cotarro, la protagonista de un acontecimiento popular tumultuoso donde estoy cual pez en el agua, bailo y disfruto como una enana, me siento deseada y admirada y [sobre todo] eso no significa que sea una guarra ni que me folle a nadie, simplemente me da un subidón de autoestima y eso me basta y me sobra. [ÉSE ES EL MOTIVO PRINCIPAL POR EL QUE VAN A LA DISCO.] Y si pasa algo casualmente, lo escogeré yo y nunca perderé el control sobre la situación porque es mi terreno.


A la mujer joven media de hoy en día asistente a disotecas yo le diría algo así como:

1- En tu vida vas a encontrar al príncipe azul en una p*ta discoteca.

2- Si estás buena, lo seguirás estando aunque lleves un puto chándal adidas y una camiseta (intentad encontrar a una tía buena que se atavie así… es imposible… todas caen ante DIO$-J€HOVÁ y se esfuerzan horrores en parecer mejores que las demás).

3- Si te sonríen y te invitan no es porque tú seas la hostia (y el ratoncito Pérez no existe) —que no digo que no lo seas— sino porque son unos salidos, unos buitres y unos babosos y van a lo que van; y no estoy diciendo nada que no sepan todas. Que sí, jod*r, que contigo son blanditos y dulces cual sugus o merengue porque quieren foll*rte de arriba a abajo, de a’lante a atrás y en todas las posiciones del Kamasutra. ¡Ahí va, lo que he dicho! ¡Qué mal ha sonado! ¿Pero sabes qué es lo peor? Que es la p*ta verdad y lo sabes.

4- Si necesitas sentirte sexy/ admirada/ deseada para sentirte segura, padeces de inmadurez y, peor aun, de un grave transtorno de personalidad.

5- Creer que el éxito social que tengas en una discoteca tiene algo que ver con tu verdadera forma de ser, que dice algo positivo de ti, u otorgarle demasiada importancia, es un grave error.

6- En tu lenguaje femenino, ir con minifalda y tanga, marcando bufas y enseñando ombligo, significa “mirad, soy una pretty woman, tenéis que tratarme bien, tenerme en cuenta y tomarme en serio”. Pero en lenguaje masculino, eso significa desde siempre y para siempre “otra zorra calentando braguetas y pidiendo guerra”. Y me sé de ciertas “minorías” étnicas donde ese lenguaje tiene la misma vigencia que antaño tuvo para nosotros, es decir: manipulapollas= guarra.

7- En última instancia, verás qué pronto se te quitan las ganas de disco y de modelitos cuando el Occidente entero se hunda en la anarquía y la barbarie más absolutas, y te veas arrojada a un futuro incierto de necesidad y de supervivencia.

8- http://www.enplenitud.com/nota.asp?articuloid=6021 Vale, eso está bien, pero, sólo tienes derecho a utilizar tales “técnicas” si no has invertido 3 horas y 200 euros en tecnología estética para atraer hombres. Si te pavoneas, la utilización de tales técnicas con pobres fracasados que no te atraen, te delata como subnormal profunda, insegura e inestable.

En cambio, a la calienta-braguetas vulgaris-estándar que se pueden encontrar en esos locales, yo les digo:

1- Vete a Arabia Saudí a sembrar feromonas a babor y a estribor y a levantar rabos.

2- “Soy puta porque mi c*ño lo disfruta”. Ok, no te voy a decir lo que pienso de ti porque admiro tu honradez (pieza de ganado porcino), pero si tienes los ovarios para reconocerlo, tenlos también para advertírselo a todos los tíos con los que tengas una relación, así como a las novias de tus amigos, los novios de tus amigas, sus familiares, tus jefes, tus compañeros/ as de trabajo y tus futuros marido, hijos e hijas cuando los tengas, y no vengas luego a los 30 años con gilipoll*ces de “borrón y cuenta nueva” y “aquí no ha pasado nada, aunque esto no es caspa, es el zumo de súpalo caducado que me sale hasta por los poros de la coronilla”.

3- Puesto que eres una vulgar guarrilla y además cualquier tío con dos dedos de frente lo huele a la milla, no tengas actitudes de “soy una pretty woman”, “a ver cuánto pujas por mí” y “si te portas bien”, porque eso es aprovecharse ruinmente de la imbecilidad y de los instintos de tíos demasiado débiles para controlarlos.

4- Cuando caigan las leyes, la moral y el orden social (que caerán, vaya si caerán, y pronto… pero incluso aunque no caigan de momento puede que lo aprendas por las malas), te darás cuenta de que la sexualidad es una fuerza primordial con la que no se juega. Niñatas explotando ese poder se me antojan críos de 4 años con un AK-47 cargado, montado y sin seguro. La provocación tiene una cara “glamourosa” inspirada en los anuncios de TV y en los videoclips de la zorra americana de turno, y luego tiene una cruz sumamente desagradable que se muestra cuando se le toca la moral al tío equivocado (eso sí, luego todo el mundo se echa las manos a la cabeza).

Al tío legal que va a discotecas por inercia, porque van sus colegas, porque espera encontrar pareja, porque es “lo que hay que hacer”, etc.:

1- En este antro de mierda con aprendices de putillas y tontolavas de entrecejo depilado al láser no se te ha perdido nada, colega.

2- Sería deprimente que un tío legal como tú acabase emparejado con una perrilla del 3 al 4º.

3- Como hombre joven, sano y buena persona, vales para algo más que para que las niñatas te confundan con un Tinky-Winky más.

4- ¿Que entonces qué tienes que hacer? Me suda el rabo. No seré yo quien te lo diga. Búscate la vida.

Y al tío pichaboba que va a las discotecas religiosamente y que le va la vida en ello:

– Eres un ser patético, bajo y despreciable, y el container para la basura de mi calle es de más elevada condición que tú.

En suma, todo ese asunto del glamour, las luces tintineantes, las miraditas, las caras sonrientes, los modelitos, la combinación de colores, las frases ingeniosas, el maquillaje y que nadie te diga nada aunque faltes al respeto, ni te pongan en tu sitio aunque te lo merezcas (recuerda que tú lo vales, reina) es algo muy típicamente femenino y matriarcal; se sienten realizadas así (su meta es gustar a todos los tíos para poder elegir, de entre todos, al que más les guste) y —si me pongo en su lugar con mucho esfuerzo— puedo entender que caigan fácilmente, ya que están muy necesitadas de que los tíos las “apreciemos” (incluso aunque sea a un nivel tan superficial) y de sentirse deseadas por muchos. Aunque siento compasión ante este fenómeno, y no las excuso: el hecho de que haya chicas guapas que pasan de las discotecas confirma que tienen posibilidad de elegir.

Pero así como la discoteca es un campo de batalla femenino donde ellas eligen el terreno, la disco no tiene nada que ver con el modo de ser del hombre. La primera vez que entré en una siendo un adolescente, me di cuenta inmediatamente de eso. Allí, hasta el más chuloputas tiene que bajar la cerviz ante el Yin y acatar sin rechistar las reglas de ese estúpido y esquivo juego. En esos lugares, estrogen rules, hay muchas reinas y ni un solo rey. Desde el momento que, como hombre honrado y honesto, uno entra por esa puerta, deja de serlo y automáticamente se convierte, ante los ojos de cuanta hembra se halle presente, en otro salidorro babosete al que pueden vacilar y al que pueden escoger/ aceptar/ poner a prueba/ torear como si formase parte de un escaparate de ositos de peluche para llevarse a casa. (La culpa también es de los tíos, que intentan presentarse como teletubbies inofensivos, tranquilos y apagados bajo el punto de vista sexual, cuando en realidad somos bolas de fuego con patas y eso no es nada de lo que haya que avergonzarse, pues significa que somos hombres y estamos sanos.)

El texto no es mio, lo vi en un hilo de forocoches pero justo hoy es buen momento para ponerle descripción al TDS PTS.

BOTON ir al Hilo


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